Cuestión de prioridades

Admito que uno de mis defectos es que soy una persona muy perfeccionista. Eso, unido a que últimamente no dispongo de mucho tiempo libre y al hecho de que el tema del que voy a hablar hoy es capaz de sacarme de mis casillas hasta tal grado que, en lugar de palabras, lo único que sale de mí es una mezcla de mucho cabreo y desconcierto acompañados de una leve sonrisa cínica a más no poder mientras mi cabeza se desplaza lentamente de un lado al otro a modo de negación… Son los motivos por los que no he escrito esto antes. Espero poder hoy encontrar las palabras adecuadas porque creo, realmente, que es un tema del que hay que hablar y dejar zanjado para evitar muchos malentendidos.

Bueno, a decir verdad, este tema sí que lo he tratado en otras ocasiones, pero como eliminé mi antigua página web cuando empezó la pandemia, es posible que, quien haya llegado hasta mí después, no sea consciente de este tema que tanto molesta A CUALQUIERA.

Sin más dilaciones, me remito a la imagen superior que encabeza este post para, a continuación y teniendo dicha imagen como referencia, exponer una lista de las cosas que me apetecen hacer en mi vida, de mayor a menor deseo de que ocurran:

  1. Disponer de tiempo libre para disfrutar de la vida de la forma que a mí me apetezca -sin hacer daño a nadie, claro.
  2. Ir a conciertos de algunos de mis artistas favoritos, que tengo pendientes.
  3. Ir de excursión a lugares recónditos de la naturaleza, especialmente me encantan los bosques frondosos donde poder perderme y, por un breve periodo de tiempo, olvidarme de la sociedad en la que me ha tocado vivir.
  4. Leer un montón de libros que tengo atrasados.
  5. Acabar de escribir mi libro autobiográfico (que por cierto puedes encontrar en patreon.com/leaferrer jaja, menudo spam os acabo de meter ;P)
  6. Componer una canción -compré un programa de edición de música y, por falta de tiempo, no puedo usarlo ahora mismo ;(
  7. Pintar, dibujar, a ser posible mientras escucho música.
  8. Ir a un restaurante donde sirvan comida rica.
  9. Tener sexo. (Bueno, esta lo mismo iría un poco más arriba, es que es tarde y estoy cansada ahora como para eso ;P)
  10. Ir a una discoteca y bailar, beber una copa, pasarlo bien…
  11. Viajar y recorrer mundo. Tengo muy pendientes: Noruega, EEUU, Rumanía, Italia, Alemania, algún país africano (no me quiero morir sin visitar África)…
  12. Comer castañas (se acerca el tiempo de las castañas….. jiji)
  13. Ver una de mis películas de culto mientras como palomitas (o castañas).
  14. Ir al cine a ver una buena película.
  15. Ir a Barcelona a volver a pasear por sus calles como hacía antes de la pandemia.
  16. Bañarme en el mar.
  17. Perderme por las calles de una ciudad desconocida.
  18. Ir a la peluquería y que me masajeen la cabeza.

Se me ocurren 1000 cosas más, pero no quiero aburrirte. Lo que quiero es que entiendas, sin ánimo de ofenderte, ni de parecer una borde (que también puedo serlo, pero no es el caso, estoy hablando desde la más neutra y objetiva sinceridad), que, de todas las cosas que me apetecen o apetecerán hacer en mi vida, te aseguro que regalar mi tiempo libre a una persona -que, para más inri, me ha conocido a través de mi perfil de escort (es decir, que sabe que yo me dedico a cobrar dinero a cambio de ofrecer momentos de placer) para que pueda pajearse gratuitamente a costa del poquito tiempo libre que tengo, está, si no en último lugar, sí en una posición muy desventajada en la lista.

Me pongo a hablar y no sé cómo me las apaño que siempre me salen oraciones súper largas que a veces yo misma tengo que releer para comprobar que gramaticalmente sean correctas, jaja. Lo que quiero decir, hablando llanamente, por si alguien aún no lo ha entendido, es simplemente que, a mí, una de las cosas que más me gustan de los hombres con los que comparto mi intimidad como escort, es que ellos valoren mi tiempo y paguen de buen grado la cantidad correspondiente. Cuanto más valora un hombre mi trabajo y mi tiempo, más me gusta él. Me da igual la edad que tenga, ni a lo que se dedique, ni su aspecto físico. Eso para mí es irrelevante porque, como escort y como persona, tengo la costumbre de apreciar más a quien me aprecia a mí, y de mirar con ceño bastante fruncido aquellas proposiciones en las que un hombre está intentando obtener placer a través de mí, ESCORT, sin pagarme a cambio.

¿A que a ti no te gusta que vayan a tu puesto de trabajo y te propongan que les hagas el servicio gratis? (¿Qué piensas que es peor, que venga de personas conocidas o desconocidas? 😉 (“¡Hombre, Paco, qué alegría verte! Mira, me hace falta una persiana a medida, como tenemos confianza, me la dejas gratis, y ya el mes que viene me paso a comprarte doscientos kilos de aluminio, ¿vale?)

¿A que no? Pues entonces, plantéate por qué yo sí debo ofrecer algunos de mis servicios de forma gratuita 😉

Perdonad que hable en segunda persona, por supuesto que esto no va, ni mucho menos, por todos vosotros de forma generalizada. Lo general es que (afortunadamente para mí y para la sociedad) valoren mi tiempo y respeten mis “normas”, pero sí que noto que, ahora que vuelvo a la actividad puteril después de dos años, me empiezo a encontrar, de nuevo, con las sempiternas zancadillas a quienes hemos elegido hacer del placer sexual nuestra forma de subsistencia, y esta es una de las más molestas.

Y con esto creo que queda dicho todo. ¡Ah! Eso sí, quiero dejar claro que esto no es un mensaje en clave para nadie en concreto, sino más bien un intento de normalizar y hacer comprender a las personas que, quizá por desconocimiento, quizá simplemente por no haberse parado a recapacitar acerca de ello, han intentado alguna vez obtener placer gratuitamente gracias a una trabajadora sexual.

Ahora sí, me despido con un fuerte besazo (este sí os lo doy sin pediros nada a cambio, porque me apetece a mí y porque cada cual elige qué regalar, a quién regalarlo y cuándo regalarlo 😉 y con muchas ganas de nuevos encuentros y reencuentros este otoño e invierno. (¡En breve publico la sorpresita de Halloween que anuncié por Instagram!)

Muakssss!!! 😉

Published by Lea Ferrer

Post-modern courtesan. Intimate companion. Sophisticated playmate. Love being it.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: