La filosofía que me define como acompañante, y con la que me aseguro de disfrutar al máximo de cada uno de nuestros encuentros y poder ofrecerte lo mejor de mí, es quedar tan sólo con aquellas personas con las que crea que puede existir feeling y que muestren un verdadero interés por conocerme, lo cual se traduce en haber leído la información que incluyo en mi web.
Prefiero que me escribas con un tono cercano, espontáneo y respetuoso, de forma que vayamos creando un buen ambiente entre nosotros desde el primer momento y, así, cuando nos conozcamos en persona, podremos disfrutar de esa calidez que nos habrán aportado esos primeros mensajes.
No me gusta chatear a través de Whatsapp o cualquier red social del estilo: donde se ponga un buen correo electrónico, redactado correctamente y explicándome todo lo que desees o necesites sobre ti -y preguntándome cualquier duda sobre nuestra cita-, que se quite todo lo demás.
Para poder asegurarte mi disponibilidad, por favor, ponte en contacto conmigo con toda la antelación que te sea posible, idealmente con un mínimo de 48 horas. Como cualquier otra persona, tengo varios quehaceres y proyectos que ocupan mi día a día, y me encanta que la persona que quiera conocerme sepa valorar mis tiempos y mi agenda.
En tu mensaje, indícame el día y la hora aproximada a la que deseas que nos veamos y no dudes en preguntarme cualquier duda que puedas tener.