Llevo muchos meses dándole vueltas a una idea. Quienes me conocéis un poco sabéis que, además de disfrutar de una buena conversación -y lo que surja 😉 -, me encanta leer y escribir, y siempre ando con algún libro entre las manos, pues una de las cosas que más me gustan de la literatura es que, a través de ella, siempre encontramos nuevas formas de mirar el mundo.
Durante mucho tiempo he pensado que me gustaría poder compartir esta faceta con personas que también disfrutan de ella y, después de darle muchas vueltas, creo que he encontrado la forma de hacerlo: voy a construir una buhardilla. No una de ladrillo y madera, sino una hecha de libros, de música y de conversaciones a la luz de una vela. Un lugar al que uno entra después de un día complicado, se quita los zapatos y se queda un rato leyendo mientras escucha la lluvia golpear el tejado. Un pequeño rincón secreto donde los libros, así como otras expresiones artísticas (cine, pintura, series…) sirvan como punto de partida para compartir y crear un espacio común con quienes disfrutan tanto como yo al observar el mundo con otras perspectivas.
Y es que, al final, el tema de las plataformas de suscripción a contenidos más visuales me acaba desmotivando porque me resultan bastante impersonales (exponer siempre una faceta más «física» me provoca la sensación de no intimar tanto como lo haría con una buena conversación o compartiendo un interés común con la otra persona). Así pues, la idea es crear un lugar donde la conversación tenga tanto protagonismo como las imágenes.
Las llaves de la Buhardilla
- La Buhardilla es pequeña: sólo hay sitio para diez cojines aparte del mío (ten cuidado con la cabeza al entrar, ¡no te vayas a golpear con el techo!)
- Me gustaría que siempre hubiese conversación en la Buhardilla. Por ello, pediré a los miembros un mínimo de participación. Mi idea no es hablar yo todo el rato, sino también escucharos y aprender de vosotros.
- Por ello, si un cojín permanece vacío durante demasiado tiempo (digamos, más de una semana), acabaré ofreciéndoselo a otra persona.
- Para poder abrir la trampilla que da acceso a la Buhardilla, será necesario el pago de una cuota mensual de 20€ que puede realizarse por PayPal o por cheque regalo Amazon. Creo que es una cantidad justa para que suban a la Buhardilla aquellas personas realmente interesadas en hacerlo.
¿Qué hay en la Buhardilla?
- Sería mágico poder sentarnos juntos en una buhardilla real, ¿verdad? Con cojines por el suelo, a la luz de las velas y con un poco de música relajada de fondo. Por desgracia, este sueño -de momento ;P -no es posible, así que lo que haremos será subir a una buhardilla virtual a través de un pequeño grupo privado de Telegram.
- Desde allí, compartiré aquello que normalmente se queda en mis pensamientos porque las redes sociales no me parecen el lugar adecuado para ello: los libros que me emocionan y reflexiones o fragmentos de los mismos, las películas o series que me obsesionan durante semanas (suelen estar relacionadas con la literatura, la psicología, el arte y la filosofía principalmente, aunque no puedo prometer que no se me escapará algo de ciencia ficción post-apocalíptica de vez en cuando :P), reflexiones de medianoche… y alguna sorpresa que prefiero que descubras cuando subas las escaleras 😉
- También habrá espacio para algunas fotografías sobre mis cafeterías, terrazas y rincones favoritos de Barcelona y otras ciudades que visite.
- Además, cada mes elegiremos una temática y propondremos una o varias obras que la aborden. No será necesario leer cada libro ni ver cada serie o película a un ritmo determinado: la idea es disfrutar del contenido sin agobios y sin que nadie sienta que va «atrasado» ni que tiene que participar por obligación.
- A lo largo del mes, compartiré pequeños fragmentos que me hayan llamado la atención, curiosidades sobre la obra o el autor (cuando algo o alguien me gusta, tengo la manía de indagar toda la información posible al respecto, y me parece un desperdicio no compartirla nunca ^^’). También iré lanzando preguntas para que, quien quiera, pueda dar su opinión y conversar con el resto del grupo.
- Al final de cada mes, abriremos una votación para elegir la siguiente temática entre varias propuestas.
- ¡Ah, y súper importante! Cuando alguien nuevo llegue a la Buhardilla, tendrá que presentarse compartiendo tres cosas:
- Un libro que volvería a leer.
- Una película que le cambió la forma de ver algo.
- Y un lugar donde le gustaría perderse.
Un pequeño detalle
Si en los tres meses siguientes decides reservar una cita conmigo, los importes que hayas abonado por pertenecer a la Buhardilla (hasta un máximo de tres mensualidades) se descontarán íntegramente de la tarifa de la cita. Es mi forma de agradecer el apoyo a quienes decidáis formar parte de este pequeño proyecto 🙂

Siempre me han gustado las buhardillas, quizá porque son pequeños refugios donde resguardarnos de una vida que en ocasiones se nos hace demasiado cuesta arriba; lugares donde uno guarda las cosas (y, con ellas, los sentimientos) que no quiere perder. Espero que esta Buhardilla acabe convirtiéndose también en eso 🙂
Si crees que este rincón puede ser también para ti, aquí arriba tienes un cojín esperándote, y yo estaré encantada de darte la bienvenida.
Lea